miércoles, 12 de marzo de 2014

Un obispo para olvidar

La coincidencia de fechas, ha propiciado que el último acto público del cardenal Rouco Varela como presidente de la Conferencia Episcopal, haya sido el funeral que conmemoraba el décimo aniversario del  atentado del 11M.

Este lamentable arzobispo ha aprovechado la ocasión para referirse en forma despectiva  a los poderes públicos, calificandolos, no se sabe con que titulos, de tener un nivel intelectual pobre en su discurso.

Aprovechó también la ocasión para dar su particular interpretación sobre el 11 M, sembrando dudas de carácter conspiranoico.

Todas estas valoraciones, que seguramente no interesan a casi nadie, son un digno colofón a su lamentable gestión durante estos años.

El 11M fue un terrible atentado terrorista, que costó la vida a muchos ciudadanos, que merece ser recordado por la sociedad, pero, ¿Por que tiene que tener el protagonismo el Sr. Arzobispo y aprovechar la ocasión para decir lo que se le antoja?

Afortunadamente, además del funeral se han realizado otras conmemoraciones de carácter civil, como homenajes musicales, lecturas de los nombres, suelta de globos blancos u ofrendas florales, etc. y ese debe ser el contenido de estos actos conmemorativos, quitándole a la iglesia el protagonismo absoluto que ahora tiene.

En tanto que se consigue este objetivo ¿Sería mucho pedir pedir a la Iglesia que se limitara  a celebrar los oficios y evitase dar su opinión sesgada sobre todo lo divino y lo humano?

Esperemos que el nuevo presidente de la C.E. tenga otro talante y sepa respetar a la sociedad civil y a los ciudadanos no creyentes. Los obispos deberían ser un referente moral y ético para todos los ciudadanos, incluidos los no creyentes, lamentablemente, el anterior presidente dista mucho de haberlo sido.

1 comentario:

  1. Pues, sí. Bienvenido el cambio. A ver si de una vez la jerarquía ecclesiástica cuida de su grey y nos deja en paz a los demás, En otros momentos lo hicieron y pueden volver a ello.

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